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¿Qué es?

¡Acepta el reto! es un almacén y juez en línea de problemas de programación en español que acepta soluciones en C, C++ y Java.

No es un mero listado de problemas, sino mucho más. ¡Es un corrector automático!

Si quieres poner a prueba tu habilidad programando y compararla con la de otros, ¡éste es tu sitio!

¿Por dónde empiezo?

Si no conoces este tipo de jueces, te ayudamos a resolver el primer problema para que entiendas la dinámica del uso y no cometas los errores más comunes.

Luego puedes resolver algún otro de los múltiples problemas disponibles. Si no sabes por cuál empezar, puedes recorrer las diferentes categorías o mirar el problema de la semana que te proponemos abajo. También puedes mirar lo que otros usuarios están resolviendo.

¿Aceptas el reto?

Problema de la semana

Atascos con público

La M-30 es una vía de circunvalación de unos 30 kilómetros de longitud que rodea el centro de Madrid. Se comenzó a construir en 1970 y desde entonces da servicio a miles (e incluso cientos de miles) de vehículos diarios. Tanto es así que sus atascos son famosos y nunca falta en la información del tráfico que todas las mañanas dan en las horas punta las radios y televisiones.

En 2006 se comenzó una inmensa obra para soterrar un buen número de kilómetros de la vía liberando miles de metros cuadrados de superficie que pasaron a ser en su mayor parte zonas verdes. En ese tramo soterrado se tuvo que dejar, eso sí, una pequeña parte que seguía siendo de superficie pues discurría por debajo de las gradas de un estadio de fútbol (Vicente Calderón) y era imposible soterrar esa zona teniendo una construcción tan grande encima.

Eso cambió cuando el club de fútbol propietario del estadio se mudó a otro en las afueras. En 2019 comenzaron los trabajos de demolición y el trazado de la M-30 se vio alterado durante las obras. Curiosamente durante una de las fases, las gradas del estadio seguían en pie y la M-30 pasaba justo delante, dando la sensación de que se habían colocado unas majestuosas gradas para que los famosos atascos pudieran tener espectadores.

El alcalde de una ciudad al sur de Madrid llamada Le-ganéh vio fotos de la M-30 con las gradas y, haciendo honor al nombre de la ciudad, quiso superar al alcalde de Madrid poniendo gradas en su carretera principal y cobrar entrada a todo aquel que quisiera ver sus atascos. Dividió la carretera en tramos e hizo una estimación de las ganancias esperadas en cada uno para decidir en cuáles las colocaría. Eso sí, teniendo en cuenta que entre grada y grada debía de haber al menos k tramos sin público para no despistar mucho a los conductores.

Afortunadamente un asesor le dijo a tiempo que lo de la grada de la M-30 era temporal y el proyecto en Le-ganéh se canceló. Aun así queremos ver si la planificación de dónde poner las gradas estaba bien hecha o no.