¿Qué es?
¡Acepta el reto! es un almacén y juez en línea de problemas de programación en español que acepta soluciones en C, C++ y Java.
No es un mero listado de problemas, sino mucho más. ¡Es un corrector automático!
Si quieres poner a prueba tu habilidad programando y compararla con la de otros, ¡éste es tu sitio!
¿Por dónde empiezo?
Si no conoces este tipo de jueces, te ayudamos a resolver el primer problema para que entiendas la dinámica del uso y no cometas los errores más comunes.
Luego puedes resolver algún otro de los múltiples problemas disponibles. Si no sabes por cuál empezar, puedes recorrer las diferentes categorías o mirar el problema de la semana que te proponemos abajo. También puedes mirar lo que otros usuarios están resolviendo.
¿Aceptas el reto?
Problema de la semana
Ada, Alan y compañía
Cuando iba a las fiestas de la alta sociedad, a Ada le gustaba impresionar a los maridos de sus amigas hablándoles de las palabras palíndromas. "Los palíndromos —les decía— son palabras o frases que se leen igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda". Les ponía ejemplos como "seres", "somos" de 5 letras, o, más largas, "acurruca" de 8 y "reconocer" de 9. Y siempre acababa su disertación presumiendo de que su propio nombre, Ada, era también palíndromo.
Alan solía acompañarla en esas situaciones e, intentando quedar por encima para impresionar aún más, siempre afirmaba que su nombre era todavía mejor. Desde niño había sido aficionado a los códigos y las frases ocultas, y estaba orgulloso de que su nombre no fuera palíndromo pero ocultara uno en su interior, "ala".
Pero los dos se cuidaban mucho de presumir cuando su amigo Charles estaba cerca. La primera vez que intentaron impresionarle, al fin y al cabo Charles sólo esconde palíndromos triviales de longitud 1, salieron los dos escaldados. "Queridos —les replicó— mi nombre será vulgar pero mi apellido, Babbage, es mejor que vuestros nombres. No oculta uno, sino tres palíndromos no triviales, y además uno es de mayor longitud que los vuestros". Y no le faltaba razón. Si se buscan, se pueden encontrar "bb", "bab" y "abba", el más largo de todos.
John, amigo de los tres, siempre esquivaba las discusiones sobre palíndromos. Odiaba los juegos en los que siempre perdía.