Los antiguos grados Celsius
Anders Celsius nació en Uppsala (Suecia) en 1701. Por aquel entonces la humanidad todavía no tenía muy claro cómo medir la temperatura. Precisamente el año de su nacimiento fue testigo del primer intento de establecer una escala métrica, propuesta por el danés Ole Christensen Rømer que no ha llegado a nuestros días. Poco tiempo después el polaco Daniel Gabriel Fahrenheit propuso otra que sigue utilizándose en algunos países (por ejemplo Estados Unidos). Por si dos eran pocas, el francés René Antoine Ferchault de Réaumur propuso una tercera escala hoy también en desuso.
Sea como sea, a Anders Celsius esas escalas termométricas le parecían muy extrañas, pues dividían el espacio que hay entre el punto de congelación y el punto de ebullición del agua en un número de partes muy extraño (52'5, 180 y 80 respectivamente). En 1742 presentó a la Academia de Ciencias de su país una propuesta de escala centígrada en la que dividía ese espacio en 100, una cifra más compatible con nuestro sistema decimal.
Lo que pocos saben o recuerdan es que su propuesta añadía una extrañeza: en lugar de situar el cero en el punto de congelación y el cien en el de ebullición, estaba al revés, de forma que cuanto más calor hacía más bajo era el valor de la temperatura.
Poco tiempo después esta inversión fue suprimida y la escala de grados centígrados (°C) se extendió y pasó a usarse en prácticamente todo el mundo. En 1948 se adoptó oficialmente utilizar el nombre "grado Celsius" en su honor, aunque la escala que él propuso iba al revés.
Entrada
La entrada comienza con una línea indicando el número de casos de prueba que vienen a continuación.
Cada caso es una única línea con el número de grados en la escala original ideada por Anders Celsius. Se garantiza que el valor absoluto de la entrada nunca será mayor que 1000.
Salida
Por cada caso de prueba se escribirá una línea con la temperatura equivalente en los grados Celsius actuales.
Entrada de ejemplo
3 0 50 100
Salida de ejemplo
100 50 0