No me da la vida
No de ma la vida. Las horas, los días, las semanas, ¡la vida! se me escurre entre los dedos y todo por culpa del maldito completismo, esa manía (¿diría mejor obsesión?) que me obliga a completar todo lo que empiezo.
Fui consciente de mi tendencia al completismo de pequeño, cuando descubrí los cómics de Asterix. Cuando terminé el primero que cayó en mis manos supe que quería leerlos todos. Después vinieron los clásicos de Disney, cómics de Marvel y de DC, películas de Alfred Hitchcock (aunque su época inglesa se me atragantó un poco) y otro montón de cosas.
Es fácil de entender que este afán de no dejar un cómic de la serie por leer, una película del director correspondiente sin ver o una obra del compositor admirado por escuchar me está quitando la vida. A tal extremo había llegado que me había prometido a mí mismo dejar atrás el completismo en cuanto terminara de leer todas las obras de Giordano Bruno. Pero en su obra "La expulsión de la bestia triunfante" describe todo lo que en un momento determinado tenía que hacer Mercurio, siguiendo las órdenes de Júpiter:
| “ | Ha ordenado que hoy a mediodía estén perfectamente maduros dos melones entre todos los demás del melonar de Franzino […]. Que al mismo tiempo, del azufaifo que está al pie del monte de Cicala […] se cojan treinta azufaifas perfectas, que diecisiete caigan al suelo todavía verdes, y que haya quince roídas por los gusanos. Que Vasta, mientras quiere rizarse los cabellos de las sienes, se queme cincuenta y siete […] Que del estiércol de su buey nazcan doscientos cincuenta y dos escarabajos […] Que la falda que está cortando maese Danese en la tabla salga torcida. Que de las traviesas de la cama de Constantino se vayan doce chinches, y que se instalen en la cabecera […] Que a esa misma hora, a los quince minutos, se le caiga a la vieja de Fiurulo la tercera muela de abajo de la mandíbula derecha debido al movimiento de la lengua que habrá pasado por el paladar cuatro veces […] Que a Martino, cuando quiera levantar una aguja rota del suelo, se le rompa debido al esfuerzo el cordón rojo de los calzones… | ” |
Con tamaña cantidad de tareas lo mío parece un juego de niños, así que creo que seguiré con mi manía de completar todo lo que empiezo. Cuando termine con Giordano Bruno, empezaré con un portal de vídeos del que me hablaron hace tiempo (yu tuve, o algo así). Para planificarme, eso sí, necesitaré saber el tiempo que me va a llevar verlos todos.
Entrada
La entrada estará formada por distintos casos de prueba, cada uno ocupando dos líneas.
La primera línea de cada caso contiene el número de vídeos que hay (como mucho 1.000). En la segunda línea aparece la duración (en segundos) de cada uno (al menos un segundo y siempre menos de 100 horas).
Tras el último caso de prueba viene una línea con un cero que no debe procesarse.
Salida
Por cada caso de prueba se escribirá una línea con la duración total de los vídeos en formato de "reloj digital": horas, minutos y segundos separados por dos puntos (HH:MM:SS) de forma que las tres cifras tengan dos dígitos.
Se garantiza que el tiempo total no llegará nunca a las 100 horas.
Entrada de ejemplo
2 35 25 3 3600 3500 99 1 86400 0
Salida de ejemplo
00:01:00 01:59:59 24:00:00